manos siervas del crear
funden idea y forma,
para dar cuenco a tu lógica arbitraria
consumando una demostración de adaptabilidad maestra
canal, río abierto
desahogo de las dispares calamidades que nos pueblan
la adusta extrañeza del ojo de la mente
hace a su gravedad sobre nosotros
el misterio
soneto de indómitas verdades fragmentadas
humo en las fauces
sierpe que habla fuego
avernos, sílfides
vientos solares sobre la embarcación estelar
la realidad profunda
confín de la mente
el fin del cosmos
pulsión de proyectarse hacia el infinito
el universo
el caos
un deseo
el camino se desvanece
tacto que encuentra una y otra vez la mordida
la noche aúlla por encima de sus gritos
es arrasado y vuelto a nacer
despierto
ojos secos visitan la luz
afinan sus pupilas para mirar al sol
el alba
escarcha de rocío
embelesadas canciones resuenan en una cueva
se prometen nunca volver a ese lugar
descansan
manos siervas del crear
sellan idea y forma
este es el cuenco de tu lógica arbitraria
G
Mostrando entradas con la etiqueta serpiente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta serpiente. Mostrar todas las entradas
miércoles, 11 de enero de 2012
sábado, 12 de noviembre de 2011
Pb -> Au
Hora de reescribirse.
Saliendo, asomando entre los dientes,
entre la espuma que surge de las tripas.
Espantos, como luces invertidas, al servicio de lo prohibido.
Hora de reescribirse, digo,
y que el pasado no pese en los pies que pisan.
Se aflojen los hombros, las mochilas
que las caras se vean y se suelten las risas.
Hora de reescribirse, pues.
Y entonces?
Y entonces las uvas se hagan vino.
La tierra-hombre emergiendo de sus propias entrañas,
refulgiendo y refunfuñando,
llorando a gritos mientras intenta concebir esta amalgama de individualidades superpuestas, egos rotos y ruinas de cosas que fueron
vida, exclamandose existente.
Renacer, piensa, y mira el umbral ya cruzado.
Sabe que escribe elogias de sus cadaveres
y pinta, con trazos salvajes y enfebrecidos
sobre sus propias pieles descartadas.
Sonríe hasta las muelas, y advierte:
"Cuidado con lo que desees."
y del mismo modo el adversario en el espejo lo aterra ominoso.
g
Saliendo, asomando entre los dientes,
entre la espuma que surge de las tripas.
Espantos, como luces invertidas, al servicio de lo prohibido.
Hora de reescribirse, digo,
y que el pasado no pese en los pies que pisan.
Se aflojen los hombros, las mochilas
que las caras se vean y se suelten las risas.
Hora de reescribirse, pues.
Y entonces?
Y entonces las uvas se hagan vino.
La tierra-hombre emergiendo de sus propias entrañas,
refulgiendo y refunfuñando,
llorando a gritos mientras intenta concebir esta amalgama de individualidades superpuestas, egos rotos y ruinas de cosas que fueron
vida, exclamandose existente.
Renacer, piensa, y mira el umbral ya cruzado.
Sabe que escribe elogias de sus cadaveres
y pinta, con trazos salvajes y enfebrecidos
sobre sus propias pieles descartadas.
Sonríe hasta las muelas, y advierte:
"Cuidado con lo que desees."
y del mismo modo el adversario en el espejo lo aterra ominoso.
g
martes, 30 de agosto de 2011
Lux Feralis
Destellos de luz, explosiones, estertores tosiendo miserias incineradas.Consciente, tan abrumadoramente consciente.
Sueño y vigilia asediados por temores mezquinos.
Cuerpo hecho alas de paranoia deshaciéndose en el fuego.Sin esperas, la respuesta se hace llegar, y el vacío en el estomago es tal, que resulta imposible pensar con claridad.
Seremos lluvia en el océano de arena, seremos gotas, ríos secos.
Aullaré lo mas fuerte que pueda, pero el universo es vasto y mi garganta esta cansada.
Como un espejo frente a otro esperando las piedras para abrir caminos.
Desde el cielo llegan las aves de luz, destellos, como estertores escupiendo los últimos alientos de un ser inconmensurable.¡Un momento! Implora el reloj antes de detenerse.
¡Un momento! Ruega el reinado antes de abdicar.
¡Un momento! Ruega el reinado antes de abdicar.
¿Y que hará el devoto cuando vea a su dios morir?
Vi cerrarse las puertas de la catedral oscura.
Oí el final de su cacofonía demencial.
La tercera campanada culmina con un nacimiento.
Novedad que abraza a lo desconocido.
Almas que corren sin saber si huyen o se acercan.
Ajadas letanías en código.
Afiladas puertas al Gran Secreto.
Afiladas puertas al Gran Secreto.
Ser inhumano llamado Perceptor.
Nadie te verá caer.
Nadie soñara tus historias.
Nadie soñara tus historias.
Silencio.
Desobediente y obstinado, el Adversario regresa de su tormento.
Desobediente y obstinado, el Adversario regresa de su tormento.
Lentamente respira su desdén sobre la tierra y observa tranquilo los resultados.
El Perceptor, incuestionable efigie de este nuevo mundo, se descubre singular.
El Adversario sonríe al tiempo que es descubierto.
Silencio.
Con la Mente agolpada de nociones el nuevo ser atisba sus primeros pasos.
Silencio.
Con la Mente agolpada de nociones el nuevo ser atisba sus primeros pasos.
Perceptor y Adversario animando la carne, abriendo los ojos.
Contemplan lo que existe mas allá de la Mente.
Lo evidente.
Lo esencial.
Lo existente.
Y aprenden que solo pueden imaginarlo.
Angustiosa tensión de compartir una mente.
Incansable fluir de las eras.
La consciencia dentro de la consciencia.
Ahogándose...
Angustiosa tensión de compartir una mente.
Incansable fluir de las eras.
La consciencia dentro de la consciencia.
Ahogándose...
viernes, 29 de abril de 2011
A d M 948
Blanco de extremos resonó el llamado. Ese silencio de negras en la cacofonía previa al estallido. Blanco como un nudillo apretado. Blanco como una hoja vacía. Un blanco que hablaba mas de una mente que de un color.
Un tiempo.
Al unisono descargamos toda nuestra frustración sobre absolutamente nada. Saltábamos, convulsos, entre destellos de colores lánguidos. Entre blancos, negros, azules, violetas y rojos. Destrudo-trance. Y alguien clamaba por ese hombre que nos iba a salvar a todos. Y alguien le contestaba que el mesías estaba conectado a 220v y su única labor era filtrar los audios que la maquina transmitía a tal volumen que parecía resonar en nuestros cráneos. Pero estábamos conscientes, entregando solamente la energía que recibíamos. Fluidos y eléctricos nos escurríamos en la marea que una vez fueron "los nuestros".
Estábamos eufóricos. Las cosas habían cambiado. Nosotros habíamos cambiado.
Desde este lado de la secuencia...
vibraciones e intensidad.
G
Un tiempo.
Al unisono descargamos toda nuestra frustración sobre absolutamente nada. Saltábamos, convulsos, entre destellos de colores lánguidos. Entre blancos, negros, azules, violetas y rojos. Destrudo-trance. Y alguien clamaba por ese hombre que nos iba a salvar a todos. Y alguien le contestaba que el mesías estaba conectado a 220v y su única labor era filtrar los audios que la maquina transmitía a tal volumen que parecía resonar en nuestros cráneos. Pero estábamos conscientes, entregando solamente la energía que recibíamos. Fluidos y eléctricos nos escurríamos en la marea que una vez fueron "los nuestros".
Estábamos eufóricos. Las cosas habían cambiado. Nosotros habíamos cambiado.
Desde este lado de la secuencia...
vibraciones e intensidad.
G
viernes, 22 de abril de 2011
Regreso a las puertas
Sonaba como el batir de un tambor omnisciente.
Repicaba desde todos los rincones con potencia atronadora.
Arrasaba.
El mar en calma estallando en llamas.
Habían regresado por él.
El tiempo apremiaba y la consciencia se manchaba de pasado y futuro.
Era momento de actuar.
La puerta todavía tenía marcas de la ultima vez.
Los salmos de una Ceremonia.
Lo vi llegar de no muy lejos.
Las manijas de bronce, pesadas, en sus manos.
Caminaba despacio observando arbitrariamente distintas partes del paisaje.
Quien lo viera juzgaría que estaba distraído.
Pero ese hombre siempre tenia un plan.
"Salimos jugando".
Tomo las cartas en sus manos y pienso:
"Suspiro".
Dejo las cartas en la mesa una por una.
Las lineas se acomodan a la vista.
G
Repicaba desde todos los rincones con potencia atronadora.
Arrasaba.
El mar en calma estallando en llamas.
Habían regresado por él.
El tiempo apremiaba y la consciencia se manchaba de pasado y futuro.
Era momento de actuar.
La puerta todavía tenía marcas de la ultima vez.
Los salmos de una Ceremonia.
Lo vi llegar de no muy lejos.
Las manijas de bronce, pesadas, en sus manos.
Caminaba despacio observando arbitrariamente distintas partes del paisaje.
Quien lo viera juzgaría que estaba distraído.
Pero ese hombre siempre tenia un plan.
"Salimos jugando".
Tomo las cartas en sus manos y pienso:
"Suspiro".
Dejo las cartas en la mesa una por una.
Las lineas se acomodan a la vista.
G
jueves, 23 de diciembre de 2010
*ALBEDRIO*
Tremendo!!
Vió algo agitarse bajo el manto sutil que tornaba claudicos sermones en pomposas bolsas aterciopeladas que con tanto empeño, que de frutos secos hace que el sol brille mas y mas lejos que el tiempoespacio secuencial.
Escribas, en las cosatas de lo posible, con trazos firmes, quietos, en estado absoluto de alerta!
Nadie habia flotado de tal manera, un estilo fue nombrado en los resquicios de profundidad que se atisban en su infinito girar. Valles enteros y extraños, como submarinos pasillos acorbatados. Risas, sufies voladores. Y sumado una y otra vez termina resultando un hecho.
G. & M.
Vió algo agitarse bajo el manto sutil que tornaba claudicos sermones en pomposas bolsas aterciopeladas que con tanto empeño, que de frutos secos hace que el sol brille mas y mas lejos que el tiempoespacio secuencial.
Escribas, en las cosatas de lo posible, con trazos firmes, quietos, en estado absoluto de alerta!
Nadie habia flotado de tal manera, un estilo fue nombrado en los resquicios de profundidad que se atisban en su infinito girar. Valles enteros y extraños, como submarinos pasillos acorbatados. Risas, sufies voladores. Y sumado una y otra vez termina resultando un hecho.
G. & M.
martes, 16 de noviembre de 2010
Los que somos como Hermes
En una singular caravana, navegan por la hipersecuencia aquellos que son como Hermes. Algo taciturnos y desplazados, se enfrascan el las practicas mas dispares. Hay quien dice que son genios, magos y artistas. Hay quien dice que sus almas les pertenecen. Hay quien dice que son los mas grandes vendedores de falsedades de la tierra. Se cuentan infinidad de historias sobre aquellos que son como Hermes, y todas parecen contradecirse. Acaso sea esa la cualidad de quienes son como Hermes. La de ser y no ser al mismo tiempo. Sean o no, conozco poca gente que no haya oído hablar de ellos. Tal vez los conozcas bajo algún otro nombre. Hacen eso muy seguido, inventar identidades, tan seguido de hecho que algunos hasta olvidan que son como Hermes. ¿Y cómo es Hermes entonces? Eso te lo voy a dejar pensar en paz.
Pregunté al cambiaformas sobre su tiempo como Hermes. "El me enseñó a cambiar de forma." y esa fue toda la respuesta que obtuve de (el/la/eso/mi).
Pregunte, entonces, a Hombre-Serpiente y me mostró un espejo.
"Estas mirando a uno de ellos."
Recuerdo mis días en la caravana...
Te saludo, desde este lado de la secuencia.
Vibraciones e intensidad.
G.
viernes, 12 de noviembre de 2010
El trinar del alba... entre otras cosas.
Era como un camión golpeando las puertas del cielo incesantemente. Los golpes resonaban como piedras en un estanque, alcanzando los mas recónditos niveles de la consciencia. Latía un pulso electromagnético hacia el kundalini, levantando el cuerpo desde los genitales hacia el próximo estado de la secuencia. Espiralado, despertaba nociones enigmáticas, preguntas que exigían respuestas. Preguntas que se repetían infinitamente en una iteración-nudo de la mente. Como siempre, sonaban truenos en la lejanía. Ourboros, anillos secuenciales, sellos mas antiguos que la historia, los sospechosos de siempre resonando, delimitando el patrón. Como siempre, esa sensación de que algo estaba a punto de comenzar. Como siempre, esa sensación de que algo estaba a punto de cambiar/terminar/florecer/estallar. El apocalipsis mismo, sucediendo frente a nosotros. Y, como siempre, esa sensación de que esa sensación siempre había estado ahí. Información encapsulada en una zona de tiempoautónomo. La mente se borraba y se reescribía en código trinario. Asomaba el sol (como siempre) y (como siempre) la realidad se partió en ese momento. Nos miramos, sabiendo que ese trino, no menos ni mas real que otra cosa, provenía directamente de esa reestructuración trinaria de nuestros patrones. Así y todo nos miramos. Y nos regocijamos de la vastedad que nos rodeaba, pues en El Suceder uno se encuentra rodeado del universo y si hay algo que se puede decir sin lugar a dudas del universo, es que es vasto.
Pasaron algunas horas, el sol ya dominaba completamente el cielo. Detrás nuestro, la ciudad se alzaba como la rabieta de un dios aniñado a quien le negaron un capricho. Delante nuestro, el pantano, colmando todo el espacio visible, lleno de vida. Pasaron unos pastores de humanos y ese fue nuestro pie para retirarnos. Teníamos un largo viaje que emprender.
(como siempre), te saludo desde este lado de la secuencia.
Vibraciones e intensidad.
G.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Lo que ve hombre-serpiente
Risas en ecos en un lugar. Lejos, 12 constelaciones mirando fijo hacia abajo. Un planeta-ciudad desierto, lleno de secretos. Urjurra, viajando por el espacio, en la orbita de marte. Un sueño en un poeta en una catedral a oscuras. Una vision de mundos enteros conjungandose sinergicos en un todo. Viento, desde el sol y hacia el universo.
En el centro de la galaxia, un cristal de tiempo solido concentra toda la existencia. Irradia informacion en rayos luminicos omnidireccionales. Libres, las almas se elevan por encima del cielo, abarcando cada vez mas percepciones. Anillos de espacio secuencial se completan uno tras otro. En el ojo de la serpiente, el reflejo de todos los fines y finales. La ultima pulsacion de un cosmos que se hace caos. Hermes T. predicando invenciones, forjando el mundo a su imagen y semejanza. Siete mil millones de cuerpos parados sobre una roca en algun lugar de la nada.
La serpiente cerro sus ojos.
Estaba agitado, quise hablar, pero ninguna palabra poseia ya significado. Ningun pensamiento podia estructurarse a veintiocho letras y algunos simbolos de entonacion.
La serpiente mordio mi brazo, recordandome que "eso" no era ni mas ni menos real o verdadero que la maquina transmisora de entretenimientos o los "parientes" de Mildred.
¿Que era "eso"?¿Que habia pasado ahi?¿Quien era yo?¿Que era yo?
Pero poco importa, porque todas esas preguntas fueron formuladas en pasado.
Por eso te saludo, desde este lado de la secuencia.
Vibraciones e intensidad
G.
viernes, 29 de octubre de 2010
El Cerro
Habia dos hombres mirando el cerro. Habia un lobo y una serpiente mirando el cerro. Habia seres extradimensionales mirando el cerro desde el cielo. Habia un hombre, un lobo, un hombre y una serpiente mirando el cerro desde la tierra. Los hombres bailaban de un lado del cerro. Los animales observaban desde la ladera opuesta. Quebraban levemente la simetria propuesta por las mentes de los hombres, pero asi es esa simetria, se quiebra facil.
Los hombres saludamos desde nuestro lado del cerro. Saludamos un largo rato y supimos que ibamos a encontrarnos de nuevo con ellos. Pero pasarian algunas secciones antes de que eso sucediera.
Mire a Lobo Alado inquieto. Aun tenia mis dudas acerca de esta secuencia. Lobo aulló y alejo todo apego del lugar. Dio media vuelta y echo a andar. En mis propios tiempos hice lo mismo. Habiamos pasado tanto tiempo ahi que se me habia enfriado la sangre.
Y los totems partieron para volver. Y los seres extradimensionales observaban, como siempre lo han hecho, cuando los humanos y sus totems se separan para aplicar lo aprendido, volver a juntarse e intercambiar historias.
Bajamos caminando M. y yo. Era de mañana y sonaban los ultimos temas de un disco de los beatles.
"¿Sos consciente de que acabamos de despedirnos de nosotros mismos?" dijo uno.
"Si, pero tengo la sensacion de que vamos a volver a encontrarnos" respondio el otro, y bajamos tranquilamente el resto del camino hasta nuestra carpa.
Nos volvimos a encontrar, tiempo despues. Lo que no imaginamos en ese momento era que volverian por nosotros.
Sin embargo, esa historia quedara relegada a un futuro.
Por eso te saludo, desde este lado de la secuencia.
Vibraciones e intensidad.
G.
Los hombres saludamos desde nuestro lado del cerro. Saludamos un largo rato y supimos que ibamos a encontrarnos de nuevo con ellos. Pero pasarian algunas secciones antes de que eso sucediera.
Mire a Lobo Alado inquieto. Aun tenia mis dudas acerca de esta secuencia. Lobo aulló y alejo todo apego del lugar. Dio media vuelta y echo a andar. En mis propios tiempos hice lo mismo. Habiamos pasado tanto tiempo ahi que se me habia enfriado la sangre.
Y los totems partieron para volver. Y los seres extradimensionales observaban, como siempre lo han hecho, cuando los humanos y sus totems se separan para aplicar lo aprendido, volver a juntarse e intercambiar historias.
Bajamos caminando M. y yo. Era de mañana y sonaban los ultimos temas de un disco de los beatles.
"¿Sos consciente de que acabamos de despedirnos de nosotros mismos?" dijo uno.
"Si, pero tengo la sensacion de que vamos a volver a encontrarnos" respondio el otro, y bajamos tranquilamente el resto del camino hasta nuestra carpa.
Nos volvimos a encontrar, tiempo despues. Lo que no imaginamos en ese momento era que volverian por nosotros.
Sin embargo, esa historia quedara relegada a un futuro.
Por eso te saludo, desde este lado de la secuencia.
Vibraciones e intensidad.
G.
martes, 26 de octubre de 2010
Amor Reptil
El hombre-serpiente hablaba mucho de amar:
"Si vas a amar, ama con locura, con una pasion levemente enajenada. Ama entre burbujas y salpicadas de sudor. Ama sin desear, el deseo detiene la cristalizacion de la voluntad. Ama sin ego, ama como la lluvia, que simplemente sucede y su existencia es innegable. Ama como el sol, que da vida, luz y calor. Ama con fantasia, sin juicios ni prohibiciones. Ama con honestidad, con la cabeza en alto y a los cuatro vientos. Ama como quien ama al amor por amor al amor. Ama con arte, haz arte del amar. Ama mas. Ama hasta reventar. Ama hasta el cansancio y sigue amando. Ama tu destino y el caos que lo rodea. Ama todo lo que puedas. Y nunca olvides de amarte tambien. Porque no amarte, seria, ademas de una picardia, negarte a ese juego-globo inmenso que es amar."
El arte de amar... crear del y hacia el amar.
Arte dea mar. Crea cial mar.
Ardema. Creaciar.
Ardemaciar.
Amar.
Suficiente por hoy, te saludo desde este lado de la secuencia.
Vibraciones e intensidad.
G.
domingo, 24 de octubre de 2010
El brujo
En los días que siguieron a la tormenta, pase largas horas conversando y dialogando con la Serpiente-Hombre. Fue entonces cuando me contó la historia del Brujo.
Cuenta que en una arboleda alejada de los tiempos humanos habitaba un Brujo que, ciego, deambulaba entre las hojas. Ayudado únicamente en su travesía por quien supo narrarme esta historia, que en ese momento era Serpiente y nada mas. Ella reposaba sobre sus hombros, inyectándole su veneno periódicamente. El veneno de la serpiente, me explicó, alteraba las percepciones de quien se sometía a su influencia, arrastrando al Brujo a un trance inexorable y constante en el que su existencia era dotada con un único propósito. El de encontrar y sentir la combinación correcta de cortezas. Valiéndose exclusivamente de su magia y la potencia que el veneno le confería, el brujo se entregaba constantemente a la faena.
La serpiente paseó durante eras por ese bosque, posada en los hombros del brujo cuya única sustancia vital era el veneno que ella inyectaba día tras día en su sistema. Cuenta la historia que un día, no mas luminoso, caluroso o nublado que cualquier otro, el brujo habló por primera vez con la serpiente mirándola directamente a los ojos. -A partir de hoy mi sangre es veneno y tus ojos son míos también. Y así fue. La serpiente pudo percibir que ambos ocupaban el mismo espacio perceptual.
Los días que siguieron fueron muy agitados. El brujo atravesaba la arboleda de punta a punta a toda velocidad, recogiendo frutas, piedras pequeñas, pedazos de hojas y ramas quebradas. Respiraba agitado, y corría utilizando todas sus extremidades. Manufacturaba sogas, que luego anudaba, mascaba las hojas y las mezclaba con las ramas y las piedras.
Cuando el Brujo completo su obra, ambos estaban completamente cubiertos y encerrados en una crisálida de hojas, piedras, ramas y saliva. Pasó mucho tiempo. Tanto, de hecho, que la serpiente entro en un sopor que devino en sueño profundo. Soñó que era un brujo encerrado en una arboleda en las afueras del tiempo, soñó que era una serpiente soñando a un brujo encerrado en una arboleda en las afueras del tiempo, soñó que su sueño no era ni mas, ni menos real que los días anteriores. Aterrada, quiso salir de ese lugar, de esa crisálida-iteración infinita. Arrancó las hojas, ya secas, de la crisalida. Separó en dos el huevo vegetal que la albergaba. Y se encontró fuera de su prisión.
La luz era cegadora, o lo fue hasta que los desacostumbrados ojos de la serpiente-brujo comprendieron como decodificarla. Lo que sucedió después me fue explicado de la siguiente forma:
Avivados,
desandamos el camino por recorrer.
Encendidos de mundos
y luciérnagas.
Espiral infinita,
sierpe, hermana y circulo.
Deteniendo las horas,
el mágico ser.
Cándidos sonidos que
irrumpen la quietud.
Afirmaciones, cientas.
Un solo ser.
La luz...
La luz...
La luz es aire.
Antes de despedirnos ese día, la serpiente-hombre me pidió que le pregunte por el cambiaformas. De lo que me contó sobre eso hablaré pronto, pero no hoy.
Sin mas, te saludo, desde este lado de la secuencia.
Vibraciones e intensidad.
G.
jueves, 21 de octubre de 2010
Los torrentosos dias
Fue que una noche como cualquier otra, la serpiente que sueña que es hombre que sueña que es serpiente, encontrose maravillado ante la maravilla misma. Hizo acopio de ambas voluntades y se lanzo, desnudo, desarmado y altivo, hacia el futuro. Se relatara aqui (y en adelante) un intento de dar orden a los extraños y suntuosos eventos que la serpiente que es hombre que sueña que es serpiente supo confiarme a lo largo de nuestra travesia en la nave/tiempo.
Conoci a la serpiente hacia el final de un año, el cielo estaba furioso con los habitantes de la Buenos Aires de esos dias. El agua caia desde el cielo con una violencia aparentemente inusitada. Algo se acercaba.
Supe encontrar mi camino hasta una esquina y un amigo. Podia sentirla cerca, acechandome desde los confines de la percepcion. Serpiente, espiral infinita.
Pasaron dos horas. Levante la vista solo para encontrarme frente al 62vo sello de salomon ornamentando la puerta que debia atravezar. Mire, desesperado hacia la derecha y ahi estaba, con sus ojos fulgurando violentamente un grafitti que mostraba a caperucita roja escribiendo en la pared "Con miedo el lobo parece mas grande". Para cuando termine de leer eso, ella habia desaparecido y yo tambien. Era un ascensor muy estrecho, sus rejas dejaban entrever los pisos que ibamos dejando atras. Habia alguien ahi conmigo, decia que todo iba a estar bien. Yo sabia que iba a intentar matarme luego, pero no tenia escapatoria. Quien era yo, ya no existia.
Alguien cerraba la puerta, mencionaba cuestiones que contadas veces volveria a poder abarcar con la conciencia. Y ella seguia ahi, esperando en los confines de la percepcion. Afuera sonaban truenos, adentro tambien; y una sitara.
Parpadee bruscamente. Picaba, mucho. Me habia mordido. Su veneno corria por mis venas y su piel eran correas que corrian sobre mis huesos, animando asi a la maquina-humano que albergaba su esencia. Aterrado intente arrancarme la piel, su piel. Mi amigo dijo algo, algo grande, algo bello, algo que me recordo a una mañana tranquila, al olor de los sahumerios, a las caricias. Tome aire y contemple como la serpiente se extendia por toda la habitacion, por toda la secuencia temporal, alcanzando cada uno de los dias anteriores y revelando la conexion secreta que sostenian con el presente, en un (aparentemente) infinito pendular ciclico que atravezabamos a toda velocidad.
Mi compañero me menciono la primavera. Realmente faltaba muy poco para la primavera, y eso me hacia muy feliz. Sonaban los beatles de fondo y estaba amaneciendo. Habia sido una larga noche del alma. Pero, como siempre que me encontre con la serpiente que es hombre que sueña que es serpiente, hay cosas que cambian.
Me prometi esa mañana que volveria a encontrarme con la serpiente, aun habia algunas cosas que me faltaba comprender, pero ya habra tiempo de contar esas historias.
Por ahora te saludo, desde este lado de la secuencia.
Vibraciones e intensidad.
G.
Conoci a la serpiente hacia el final de un año, el cielo estaba furioso con los habitantes de la Buenos Aires de esos dias. El agua caia desde el cielo con una violencia aparentemente inusitada. Algo se acercaba.
Supe encontrar mi camino hasta una esquina y un amigo. Podia sentirla cerca, acechandome desde los confines de la percepcion. Serpiente, espiral infinita.
Pasaron dos horas. Levante la vista solo para encontrarme frente al 62vo sello de salomon ornamentando la puerta que debia atravezar. Mire, desesperado hacia la derecha y ahi estaba, con sus ojos fulgurando violentamente un grafitti que mostraba a caperucita roja escribiendo en la pared "Con miedo el lobo parece mas grande". Para cuando termine de leer eso, ella habia desaparecido y yo tambien. Era un ascensor muy estrecho, sus rejas dejaban entrever los pisos que ibamos dejando atras. Habia alguien ahi conmigo, decia que todo iba a estar bien. Yo sabia que iba a intentar matarme luego, pero no tenia escapatoria. Quien era yo, ya no existia.
Alguien cerraba la puerta, mencionaba cuestiones que contadas veces volveria a poder abarcar con la conciencia. Y ella seguia ahi, esperando en los confines de la percepcion. Afuera sonaban truenos, adentro tambien; y una sitara.
Parpadee bruscamente. Picaba, mucho. Me habia mordido. Su veneno corria por mis venas y su piel eran correas que corrian sobre mis huesos, animando asi a la maquina-humano que albergaba su esencia. Aterrado intente arrancarme la piel, su piel. Mi amigo dijo algo, algo grande, algo bello, algo que me recordo a una mañana tranquila, al olor de los sahumerios, a las caricias. Tome aire y contemple como la serpiente se extendia por toda la habitacion, por toda la secuencia temporal, alcanzando cada uno de los dias anteriores y revelando la conexion secreta que sostenian con el presente, en un (aparentemente) infinito pendular ciclico que atravezabamos a toda velocidad.
Mi compañero me menciono la primavera. Realmente faltaba muy poco para la primavera, y eso me hacia muy feliz. Sonaban los beatles de fondo y estaba amaneciendo. Habia sido una larga noche del alma. Pero, como siempre que me encontre con la serpiente que es hombre que sueña que es serpiente, hay cosas que cambian.
Me prometi esa mañana que volveria a encontrarme con la serpiente, aun habia algunas cosas que me faltaba comprender, pero ya habra tiempo de contar esas historias.
Por ahora te saludo, desde este lado de la secuencia.
Vibraciones e intensidad.
G.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)