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sábado, 12 de noviembre de 2011

Pb -> Au

Hora de reescribirse.
Saliendo, asomando entre los dientes,
entre la espuma que surge de las tripas.
Espantos, como luces invertidas, al servicio de lo prohibido.

Hora de reescribirse, digo,
y que el pasado no pese en los pies que pisan.
Se aflojen los hombros, las mochilas
que las caras se vean y se suelten las risas.

Hora de reescribirse, pues.
Y entonces?
Y entonces las uvas se hagan vino.

La tierra-hombre emergiendo de sus propias entrañas,
refulgiendo y refunfuñando,
llorando a gritos mientras intenta concebir esta amalgama de individualidades superpuestas, egos rotos y ruinas de cosas que fueron
vida, exclamandose existente.
Renacer, piensa, y mira el umbral ya cruzado.
Sabe que escribe elogias de sus cadaveres
y pinta, con trazos salvajes y enfebrecidos
sobre sus propias pieles descartadas.
Sonríe hasta las muelas, y advierte:
"Cuidado con lo que desees."
y del mismo modo el adversario en el espejo lo aterra ominoso.

g

viernes, 29 de abril de 2011

A d M 948

Blanco de extremos resonó el llamado. Ese silencio de negras en la cacofonía previa al estallido. Blanco como un nudillo apretado. Blanco como una hoja vacía. Un blanco que hablaba mas de una mente que de un color.

Un tiempo.

Al unisono descargamos toda nuestra frustración sobre absolutamente nada. Saltábamos, convulsos, entre destellos de colores lánguidos. Entre blancos, negros, azules, violetas y rojos. Destrudo-trance. Y alguien clamaba por ese hombre que nos iba a salvar a todos. Y alguien le contestaba que el mesías estaba conectado a 220v y su única labor era filtrar los audios que la maquina transmitía a tal volumen que parecía resonar en nuestros cráneos. Pero estábamos conscientes, entregando solamente la energía que recibíamos. Fluidos y eléctricos nos escurríamos en la marea que una vez fueron "los nuestros".

Estábamos eufóricos. Las cosas habían cambiado. Nosotros habíamos cambiado.

Desde este lado de la secuencia...
vibraciones e intensidad.
G

jueves, 23 de diciembre de 2010

*ALBEDRIO*

Tremendo!!
Vió algo agitarse bajo el manto sutil que tornaba claudicos sermones en pomposas bolsas aterciopeladas que con tanto empeño, que de frutos secos hace que el sol brille mas y mas lejos que el tiempoespacio secuencial.
Escribas, en las cosatas de lo posible, con trazos firmes, quietos, en estado absoluto de alerta!
Nadie habia flotado de tal manera, un estilo fue nombrado en los resquicios de profundidad que se atisban en su infinito girar. Valles enteros y extraños, como submarinos pasillos acorbatados. Risas, sufies voladores. Y sumado una y otra vez termina resultando un hecho.

G. & M.

viernes, 12 de noviembre de 2010

El trinar del alba... entre otras cosas.

Era como un camión golpeando las puertas del cielo incesantemente. Los golpes resonaban como piedras en un estanque, alcanzando los mas recónditos niveles de la consciencia. Latía un pulso electromagnético hacia el kundalini, levantando el cuerpo desde los genitales hacia el próximo estado de la secuencia. Espiralado, despertaba nociones enigmáticas, preguntas que exigían respuestas. Preguntas que se repetían infinitamente en una iteración-nudo de la mente. Como siempre, sonaban truenos en la lejanía. Ourboros, anillos secuenciales, sellos mas antiguos que la historia, los sospechosos de siempre resonando, delimitando el patrón. Como siempre, esa sensación de que algo estaba a punto de comenzar. Como siempre, esa sensación de que algo estaba a punto de cambiar/terminar/florecer/estallar. El apocalipsis mismo, sucediendo frente a nosotros. Y, como siempre, esa sensación de que esa sensación siempre había estado ahí. Información encapsulada en una zona de tiempoautónomo. La mente se borraba y se reescribía en código trinario. Asomaba el sol (como siempre) y (como siempre) la realidad se partió en ese momento. Nos miramos, sabiendo que ese trino, no menos ni mas real que otra cosa, provenía directamente de esa reestructuración trinaria de nuestros patrones. Así y todo nos miramos. Y nos regocijamos de la vastedad que nos rodeaba, pues en El Suceder uno se encuentra rodeado del universo y si hay algo que se puede decir sin lugar a dudas del universo, es que es vasto.

Pasaron algunas horas, el sol ya dominaba completamente el cielo. Detrás nuestro, la ciudad se alzaba como la rabieta de un dios aniñado a quien le negaron un capricho. Delante nuestro, el pantano, colmando todo el espacio visible, lleno de vida. Pasaron unos pastores de humanos y ese fue nuestro pie para retirarnos. Teníamos un largo viaje que emprender.

(como siempre), te saludo desde este lado de la secuencia.

Vibraciones e intensidad.

G.

viernes, 29 de octubre de 2010

El Cerro

Habia dos hombres mirando el cerro. Habia un lobo y una serpiente mirando el cerro. Habia seres extradimensionales mirando el cerro desde el cielo. Habia un hombre, un lobo, un hombre y una serpiente mirando el cerro desde la tierra. Los hombres bailaban de un lado del cerro. Los animales observaban desde la ladera opuesta. Quebraban levemente la simetria propuesta por las mentes de los hombres, pero asi es esa simetria, se quiebra facil.

Los hombres saludamos desde nuestro lado del cerro. Saludamos un largo rato y supimos que ibamos a encontrarnos de nuevo con ellos. Pero pasarian algunas secciones antes de que eso sucediera.

Mire a Lobo Alado inquieto. Aun tenia mis dudas acerca de esta secuencia. Lobo aulló y alejo todo apego del lugar. Dio media vuelta y echo a andar. En mis propios tiempos hice lo mismo. Habiamos pasado tanto tiempo ahi que se me habia enfriado la sangre.

Y los totems partieron para volver. Y los seres extradimensionales observaban, como siempre lo han hecho, cuando los humanos y sus totems se separan para aplicar lo aprendido, volver a juntarse e intercambiar historias.

Bajamos caminando M. y yo. Era de mañana y sonaban los ultimos temas de un disco de los beatles.

"¿Sos consciente de que acabamos de despedirnos de nosotros mismos?" dijo uno.
"Si, pero tengo la sensacion de que vamos a volver a encontrarnos" respondio el otro, y bajamos tranquilamente el resto del camino hasta nuestra carpa.

Nos volvimos a encontrar, tiempo despues. Lo que no imaginamos en ese momento era que volverian por nosotros.

Sin embargo, esa historia quedara relegada a un futuro.

Por eso te saludo, desde este lado de la secuencia.

Vibraciones e intensidad.

G.