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martes, 16 de octubre de 2012

/flor

Tan alma
que desbordaba en manantiales
y lunas aureoladas
sueños recurrentes.
Divina electrocución de los sentidos
que de ella misma eran, para si,
en todos sus reflejos,
pétalos.
Intemporales acordes de asfixia
en la caricia de la deidad.
Inmanente instinto de existencia
circadia alrededor de sus frutos.
Tan alma
que era tierra fértil
y un vendaval de los mil demonios
la primavera y los otoños
dulce sopor amarantino
destilado en esporas que hacen su piel.
Tan alma que estaba y no estaba ahí
brillaba su materia en mil ojos-espejos.
Tan alma
que, en tonos de amanecer
se muerde, ouroborea, en la
neblina que antecede a Dioniso.

-g

Pintura: Estefania Protti

miércoles, 11 de enero de 2012

Expresión

manos siervas del crear
funden idea y forma,
para dar cuenco a tu lógica arbitraria
consumando una demostración de adaptabilidad maestra
canal, río abierto
desahogo de las dispares calamidades que nos pueblan
la adusta extrañeza del ojo de la mente
hace a su gravedad sobre nosotros
el misterio
soneto de indómitas verdades fragmentadas
humo en las fauces
sierpe que habla fuego
avernos, sílfides
vientos solares sobre la embarcación estelar
la realidad profunda
confín de la mente
el fin del cosmos
pulsión de proyectarse hacia el infinito
el universo
el caos
un deseo
el camino se desvanece
tacto que encuentra una y otra vez la mordida
la noche aúlla por encima de sus gritos
es arrasado y vuelto a nacer
despierto
ojos secos visitan la luz
afinan sus pupilas para mirar al sol
el alba
escarcha de rocío
embelesadas canciones resuenan en una cueva
se prometen nunca volver a ese lugar
descansan
manos siervas del crear
sellan idea y forma
este es el cuenco de tu lógica arbitraria

G

sábado, 12 de noviembre de 2011

Pb -> Au

Hora de reescribirse.
Saliendo, asomando entre los dientes,
entre la espuma que surge de las tripas.
Espantos, como luces invertidas, al servicio de lo prohibido.

Hora de reescribirse, digo,
y que el pasado no pese en los pies que pisan.
Se aflojen los hombros, las mochilas
que las caras se vean y se suelten las risas.

Hora de reescribirse, pues.
Y entonces?
Y entonces las uvas se hagan vino.

La tierra-hombre emergiendo de sus propias entrañas,
refulgiendo y refunfuñando,
llorando a gritos mientras intenta concebir esta amalgama de individualidades superpuestas, egos rotos y ruinas de cosas que fueron
vida, exclamandose existente.
Renacer, piensa, y mira el umbral ya cruzado.
Sabe que escribe elogias de sus cadaveres
y pinta, con trazos salvajes y enfebrecidos
sobre sus propias pieles descartadas.
Sonríe hasta las muelas, y advierte:
"Cuidado con lo que desees."
y del mismo modo el adversario en el espejo lo aterra ominoso.

g

domingo, 31 de octubre de 2010

Ella

"Ella junta almas en pedazos del suelo,
cosas que no tienen remedio,
bastones que oscurecen el cielo.
Ella corre por una ruta sin dueño,
atravesando el desierto,
para curar al león.

Y es en ese lugar,
que no existen distancias,
ahí encuentro mi paz.

En el agua, allá se dibuja un espejo.
Sueños que escapan al tiempo.
Manantiales de pasión.
Con los cuerpos que festejan el deseo,
baila un unisono al viento.
Amante, se deja beber.

Y es en ese ritual,
que no existen distancias,
ahí encuentro mi paz.

Baila entre las hojas,
una ninfa que enseña a amar.
Baila como una diosa,
festejada en toda su divinidad!

Ella juntó mi alma en pedazos del suelo.
Ya no hay cosas que no tengan remedio.
De la tierra nos nace el consuelo.
Ya corremos por esa ruta sin dueño,
atravesando el desierto,
para curar al león.

Y es en ese lugar,
que no existen distancias,
ahí encuentro mi paz.

Ella juntó mi alma en pedazos... del suelo."


Cantaba el hombre-serpiente una tarde. Y su corazón se desnudaba.

Saludos, desde este lado de la secuencia.

Vibraciones e intensidad.

G.